Catastral

Siempre hemos dicho que estos pisos tienen pinta de ser para amantes de empresarios setenteros o para guiris. Ahora no, pero seguramente en algún momento el parqué no estaba lleno de arañazos y brillaba a muerte. Y la cocina, que se separa del salón con una especie de puerta plegable de madera, en su momento tuvo que ser lo más. El baño, que tiene dos puertas y dos espacios, es rollo bar total, y creo que por eso tiene un póster de la "S" de Superman, a pesar de que no pega nada.
Como mi casero es así, que tiene no se cuántos pisos sólo en este edificio pero lleva las gafas pegadas con celo, hay varios muebles que deben ser, también, de ese verano del amor, y toda la mezcla hace imposible que pueda haber cualquier tipo de intento de decoración mínimamente coherete. Así que lo que hay es cosas a cascoporro, incluidos dos poster cachondones en la pared principal del salón: Mis Fonda y sus trajes en Barbarella (a veces, cuando estoy quedada en el sofá, me quedo lleyendo una y mil veces eso de "See Barbarella do her thing!" y lo de "The space age aventuress, whose sex-ploits are among the most bizarre ever seen!"); y "Las calientes chichas de Munich", con una tipa buenorra del destape usando una pequeña regadera de acero como bragas.
Al principio los 20 números que forman la referencia catastral me parecían excesivos para describir los datos de una casa, pero la verdad es que, como en todas supongo, se quedan muy muy cortos.